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La traumatización de trabajar en trauma

estrés laboral

Cuando hablamos de maltrato infantil y sus consecuencias todos pensamos en los menores maltratados y sus agresores y no tanto en los profesionales que les ayudan con su trabajo a curar las heridas.

Son pocos los que se acuerdan de los profesionales que, día tras día, tratan de poner su granito de arena para prevenir estos agravios y curar los pesares de los niños y las niñas, una vez ya lo han vivido en sus propias carnes. Pero acordarnos de ellos debería ser una prioridad, ya que sin los trabajadores los menores no tienen quienes los protejan y ayuden a sanar.

Sobrecarga profesional

Por este motivo, es importante pararnos y dedicar un tiempo a reflexionar acerca de los expertos que abordan el maltrato infantil. Diversos estudios describen que estos equipos tienen un alto riesgo de sufrir el Síndrome de Burnout (estado prolongado de estrés laboral que afecta a profesionales que se relacionan con personas para apoyarlas y ayudarlas ante los problemas). Este síndrome afecta con mayor frecuencia a expertos que trabajan con el maltrato, pues, debido a la temática, se producen efectos como la contaminación temática, la traumatización vicaria y la traumatización de los equipos (Quintana, 2005).

La contaminación temática es el efecto que tiene sobre las personas y los equipos trabajar con temas de alto impacto emocional. Mientras que la traumatización vicaria hace referencia al efecto de reproducir en uno mismo los síntomas y el sufrimiento de las víctimas que reportan cualquier forma de violencia. Por último, la traumatización de los equipos trata del efecto de reproducir en el grupo de trabajo las dinámicas del circuito de violencia. Este último efecto es una de las principales causas que lleva a los profesionales sociales a abandonar su campo de trabajo. (Quintana, 2005).

Cuando los trabajadores se sobrecargan, aumenta la frustración y el sentimiento de impotencia, lo que puede desembocar, en el peor de los casos, que se planteen dejar su empleo y los menores pierdan así otra figura de apego.

Las instituciones, un aliado necesario

Así pues, es importante realizarnos la siguiente pregunta: ¿Qué hacen las instituciones que trabajan en el maltrato infantil para cuidar a sus profesionales y procurar evitar el Síndrome de Burnout? Como indicó Maslach en el año 2001, para diseñar estrategias no solo cuentan las soluciones orientadas al individuo, sino que los factores circunstanciales y los vinculados a la propia organización desempeñan un papel mayor en el Burnout. Por ello es importante que los trabajadores tengan una formación y preparación adecuada y, al mismo tiempo, dispongan de espacios en que el equipo pueda realizar introspección y trabajar las ansiedades, los temores, las impotencias y las confusiones (Quintana, 2005). Aznar y Valeras (2008) lo expresan a la perfección: «La exclusión narrativa aparece como un proceso en el que se encadenan dificultades en las instituciones, y que acaban cristalizando en una vivencia individual: la de perder el sentimiento de eficacia y valía personal, la vivencia del entorno como hostil, y la percepción de una mismo como incapaz para generar cambios en las condiciones de vida en las personas a las que intenta ayudar

A través de las historias damos forma a la experiencia subjetiva (lo que somos y creemos ser), la integración temporal (lo que esperamos y deseamos llegar a ser) y lo social (atribución de la capacidad para explorar nuevas vías de acción y movernos la propia constelación relacional). Esto se debe a que, mediante los relatos que nos vinculan con los demás, se sustentan el sentido de pertenencia, la autoestima, la sensación de control y el sentido de nuestra existencia. La exclusión narrativa hace referencia a la imposibilidad del trabajador de narrar sus experiencias profesionales y su implicaciones en su persona. (Aznar y Varela, 2018).

El valor del reconocimiento

Ayuda institucionalComo profesional del maltrato infantil que soy, puedo asegurar que, generalmente, todos los trabajadores hemos sentido en algún momento la sobrecarga y necesitamos múltiples estrategias para gestionarlas para así continuar con nuestra vocación y pasión. Tener una institución al lado que te cuide, se preocupe por tu bienestar y busque modos de mantener un clima de trabajo agradable nos facilita volver cada día al trabajo dispuestos  a seguir plantándole cara al maltrato infantil.

De este modo, entre todos debemos potenciar las actividades orientadas a la cohesión grupal de los equipos de trabajo que permitan a los profesionales compartir la carga emocional. Asimismo, es importante mantener una comunicación asertiva y fluida para fomentar espacios de narración que permitan a los profesionales trabajar las consecuencias emocionales de lidiar con maltrato infantil diariamente.

Artículo escrito por Andrea Salvat San Agustín, Psicóloga General Sanitaria.

REFERENCIAS:

Quintana, C. (2005). El síndrome de Burnout en Operadores y Equipos de Trabajo en Maltrato Infantil Grave. Psykhe, 14(1), 55-68.

Aznar, J., y Varela, N. (2018). La ecología narrativa del trauma relacional. Revista de psicoterapia, 29(111), 55-67.

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