Fundacion SM

Encuentro

Entrevista a Sebastián Correa: “Lo contrario de la incertidumbre es el encuentro”

31 agosto, 2020 in Arte y Educación, Conoce a nuestros Líderes, Educación, Novedades

En esta nueva entrega, entrevistamos a Sebastián Correa, líder chileno con una trayectoria realmente interesante y muy comprometido con la educación. ¡Te invitamos a concerlo!

  1. ¿Puedes contarnos brevemente quién eres y en qué trabajas actualmente?
700+ perfiles de «Sebastian Correa Correa» | LinkedIn

Soy psicólogo clínico de profesión y tengo 43 años. Laboralmente intento combinar mis intereses por la educación, la psicología y lo poético. Actualmente coordino el proyecto Nuevo Paradigma Educativo; soy Director de “Educación al día”; imparto clases en la Universidad Alberto Hurtado de “Educación para el cambio social” e “Intervenciones poéticas”; colaboro con el programa “Líderes transformadores de la educación” de Fundación SM y dedico algunas horas a la semana a hacer psicoterapia.

También estamos creando la “Escuela poética” que busca promover la dimensión poética en la educación y la sociedad. Bien variado, pero creo que el denominador común es un interés por acompañar personas e instituciones en su aproximación a lo propio y que desde ahí puedan desplegarse desde su autenticidad.

  • ¿Cuál ha sido tu trayectoria? ¿Cómo llegaste a trabajar en educación?

Llegué a educación de manera fortuita. El año 2002 estaba egresando de psicología dedicándome a la terapia de duelo, y un amigo me pidió hacer un ramo de “psicología y vocación” a estudiantes de 4to medio (estudiantes de 17 años). Lo tomé con poca expectativa pero rápidamente me fue encantando hacer clases y el mundo educativo. Poco a poco me fui involucrando más en ese colegio y llegué a ser profesor jefe (Tutor) el año 2008. Eso me conquistó definitivamente y decidí hacer un “Máster en calidad y mejora de la educación” en Madrid. En ese tiempo ya trabajaba como Encargado de Formación de educadores en una red de colegios donde estuve 11 años (hasta el 2016). Desde entonces he ido creando y participando en diversos proyectos educativos muy entretenidos y desafiantes.

  • ¿Cuáles son a tú juicio los principales desafíos de la educación en tu país?

Dentro de muchos desafíos, destaco dos:

Por una parte la desigualdad educativa es tremenda. Urge mejorar la educación pública y fomentar un sistema que valore la diversidad de estudiantes.

Y por otra parte, creo que el sistema educativo es bastante retrógrado y aburrido, veo que no responde a las necesidades educativas de los estudiantes actuales, le falta frescura centrándose en los estudiantes y sus motivaciones, rompiendo el adultocentrismo.

  • Si fueras ministro de educación ¿Cuáles serían tus tres primeras medidas para mejorar la educación?

Actualizar y mejorar la formación de educadores. Creo que hay que revisar muy profundamente la carrera de pedagogía. Debemos formar “diseñadores de experiencias de aprendizaje” y “acompañantes de procesos formativos” mas que transmisores de contenidos. De los educadores depende el cambio en educación.

Por otra parte inyectaría recursos a la educación de la primera infancia (Pero no escolarizante, más bien centrada en el juego) en busca de atacar la desigualdad de estimulación inicial.

Y finalmente, disminuiría el currículo general al mínimo, para que cada contexto determine qué y cómo deben aprender sus estudiantes. En este sentido, es crucial aumentar la autonomía de los centros educativos, operando desde la confianza más que desde el control centralizado.

  • ¿Cómo te imaginas la educación el año 2040 si las cosas avanzan hacia donde te gustaría?

Imagino colegios y escuelas humanizantes, centradas en el bien común, abiertas a la comunidad y con el proceso educativo más allá de las aulas. Con los estudiantes como protagonistas de sus procesos de aprendizaje, siendo creativos, críticos y colaborativos. Con el arte en el centro del currículo, para que todos los estudiantes sean flexibles, puedan vivir más conscientes de sí mismos y abiertos a lo inesperado.

  • ¿Qué valoras (o qué aprendizajes has tenido) de tu participación en el Programa Líderes transformadores de Fundación SM?

Muchísimas cosas. Es un privilegio pertenecer a una red iberoamericana con personas tan maravillosas e interesantes. Hemos generado vínculos muy fuertes y vamos creando nuevas realidades con amigos y compañeros de ruta. Cada conversación me ensancha las perspectivas educativas y vitales. En lo personal, participar el año 2016 en Medellín y Segovia me ayudó a dar un salto profesional y dedicarme a lo que realmente me gusta. Además, hoy estamos trabajando con varios líderes en el Proyecto “Nuevo paradigma educativa” y en la “Escuela Poética”. Ambos proyectos me llenan de sentido.

Conozcamos los intereses de Sebastián:

Libro Favorito:

“Hiperión” de Friedrich Hölderlin. Para mí es la biblia de la poesía.

¿Qué lees actualmente?:

Soy polígamo de lecturas. Estoy releyendo  “La palabra inicial” de Hugo Mujica,  “Biografía del silencio” de Pablo D´Ors, “Zumbido” de Emily Dickinson y “Cuentos completos” de Roberto Bolaño.

Película favorita:

No sé si favorita, pero la que suelo quedarme pegado viendo cada vez que la dan es “Forrest Gump”. Me gusta su apertura a lo que la vida le va mostrando.

¿Tienes algún Hobby? ¿Cuál?:

La poesía (He publicado dos libros y un tercero en camino) y andar a caballo en el campo.

Personajes que admiras ¿Por qué?:

A muchos. Tres de ellos son  Gabriela Mistral por su mirada educativa y poética,  a Henry David Thoreau por su opción por una vida sencilla, caminante y rural y a Jorge Teillier, mi poeta de cabecera y quien me introdujo en el mundo poético.

¿Cuál es tu lema?:

Uno que utilizo últimamente es: “Lo contrario de la incertidumbre no es la certeza, es el encuentro, la comunidad”.

estado socioemocional

Claves para el bienestar socioemocional en tiempos de pandemia

18 agosto, 2020 in Aprendizaje colaborativo, Blogs, Educación, Novedades, Transformación educativa, Transformación social

Conscientes de los múltiples efectos que ha provocado la pandemia en la vida de toda la comunidad educativa, les preguntamos a nuestros líderes sobre las claves para el cuidado socioemocional de estudiantes y educadores.

En esta sección de «Nuestros líderes opinan» compartimos reflexiones y respuestas venidas de España, México, Puerto rico y Chile.

¿Cómo cuidar el bienestar socioemocional de los estudiantes y educadores en tiempos de pandemia? Criterios y sugerencias».

Cristian Infante. Chile. Rector colegio Marcelino Champagnat.

Algunos de los elementos fundamentales que pueden mejorar el estado socioemocional de estudiantes y profesores son:

Tratarlos como profesionales fundamentales para sus estudiantes, que sientan la importancia de su labor, innovando junto con ellos en formas nuevas de afrontar esta emergencia, dando espacios para conversar los problemas y frustraciones que viven en la relación con los alumnos y alumnas.

Denifir rutinas acotadas, concretas y focalizadas, sin estar creando actividades nuevas de modo permanente sino que profundizando en las actuales, esto para que puedan también generar un orden en sus propias rutinas familiares.

Entregar información clara y oportuna, apoyando en las necesidades tecnológicas y de producción de contenidos a través del trabajo colaborativo entre pares.

Invitarlos a participar en actividades de ayuda social, llamándolos de modo individual para saber cómo están.

Generar beneficios económicos para casos de dificultades familiares.

Y, principalmente, sostener un mensaje de mucha esperanza y sentido de la docencia. 

Elvira Molina Fernández. Departamento de Pedagogía. Univesidad de Granada. España

Atender al estado socioemocional de los estudiantes es una tarea que muchos docentes asumimos como parte de nuestra labor, convencidos de que cuidar esta dimensión contribuye a lograr procesos de enseñanza y aprendizaje aún más enriquecedores.

Sin embargo, en la situación actual de pandemia mundial, el bienestar socioemocional cobra si cabe mayor importancia, por ello a continuación propongo algunas estrategias que pueden inspirar otras para desarrollar una labor docente empática:

  • Construir espacios de enseñanza y aprendizaje basados en la comunicación, la seguridad y la confianza. Ya sea en un entorno presencial, no presencial o virtual favorecer el diálogo y la comunicación horizontal entre docentes y estudiantado contribuirá a rebajar el estrés emocional y a construir el sentimiento de pertenencia a un grupo.
  • Dotar de protagonismo a los cuidados y vincularlos con los aprendizajes. Cuidar de uno mismo y de otros, de forma directa e indirecta, ha sido una labor poco visibilizada, pero que en la situación de pandemia se convierte en una actitud clave. Poner en valor la importancia de los cuidados no puede permanecer ajena al currículum, sino que debemos visibilizar las conexiones para que nuestra formación no parezca ajena al bienestar de otros, muy al contrario, nuestra construcción personal y profesional debiera ir de la mano del cuidado individual y social. 
  • Verbalizar las emociones reconociendo las propias. Los entornos comunicativos  y dialogantes que incorporan los cuidados al proceso de enseñanza y aprendizaje necesitan abordar de forma consciente las emociones como elementos clave que median en nuestras decisiones. Reconocer las propias y las ajenas es sólo un primer paso hacia un proceso más complejo para desenmascararlas en los discursos de construcción del otro y en el proceso de construcción de nuestra ciudadanía.
  • Incorporar la Educación para la Muerte. Pero sin duda es el reconocimiento de nuestra finitud lo que nos ha revelado esta pandemia. Por ello, debemos superar el tabú de la muerte en el ámbito educativo, como antes hemos superado otros. Abordar la muerte desde un punto de vista educativo a través de una Educación para la Muerte puede contribuir a vivir de forma más consciente y a incorporar cuestiones como la pérdida, el duelo, el miedo, etc. como parte de la vida.

Margarita Pérez. México. Profesora de la Universidad Pedagógica Nacional en México.

El actual contexto ha puesto en evidencia que los seres humanos necesitamos de los otros, de las relaciones cotidianas, de la interacción y de modo especial del afecto. Más aún, el avance de la neuropedagogía pone especial acento en el componente emocional, como ingrediente indispensable en los procesos de aprendizaje. Por ello es necesario cuidar el bienestar socioemocional, tanto de los estudiantes como de los propios educadores.

Desde ahí, considero necesario cuidar las condiciones de vida y de interrelación de los educadores y también de los educandos; cuidando aquellos aspectos que nos mantienen en calma: Estabilidad de horarios y actividades, como marco para el día a día.

En este contexto habremos de cuidar la existencia de espacios para lo individual, como trabajo, estudio, ejercitación, esparcimiento; pero también es necesario establecer espacios claros para la convivencia, con nuestros pares y con la familia.  Cuidar las rutinas de alimentación y de sueño, previene de problemas de sobrepeso o de insomnio; limitar el tiempo de exposición a los medios de comunicación y Tics en general. Mantener o incorporar prácticas de meditación, yoga o actividades físicas que bien podemos compartir con la familia. 

Y si bien estos aspectos deben ser considerados por todos, para los educandos son vitales, dado su proceso de desarrollo neuronal.

En ese aspecto, debo referir como indispensable la interacción social de calidad, es decir, centrada en lo que sienten, en cómo ven la realidad y lo que piensan de su futuro, lo que requieren de nosotros. Vale la pena involucrarlos en alguna práctica de servicio para los otros, porque ello les permite identificar claramente un sentido social en su vida.

Y es justo aquí donde ubico el papel del educador: en generar prácticas educativas que permitan a los educandos conocerse, valorarse y darse a los otros.

Si nuestro trabajo educativo se centra en ello, fomentar el autonocimiento y la autovaloración, para aportar al otro; entonces nuestro ejercicio estará aportando a lo fundamental del proceso educativo: el SER. Y a propósito de ésto, mis compañeros seguro pondrán el acento en las prácticas artísticas que lo propician.

Hna. Blanca M. Colon, CRL. Puerto Rico. Directora Ejecuiva C.A.S.A. San Agustín del Coqui, Inc.

Siempre ha sido un principio casi universal que, cuando el barco se esta hundiendo, lo primero que se salva son los infantes, los niños… Luego, pensamos qué hacemos los adultos que quedamos en la embarcación.

Ciertamente, la COVID-19 ha planteado un desafío que muchas veces ha tenido que enfrentar la humanidad en diferentes épocas de su existencia. Hasta finales del Siglo XIX no se reconocía para nada que los niños y niñas eran personas, eran seres humanos, eran personas con dignidad, derechos y deberes, cada uno de acuerdo a su madurez.

Aún en nuestros tiempos, reconocer al mejor de edad —todavía esta en discusión determinar dónde empieza ese “menor de edad” y dónde comienza “el adulto”— como sujeto de derechos es muy reciente, pues fue en 1980 que la ONU desarrolla los principios de los Derechos Internacionales de los Niños. Por eso, cuando hablamos de “cuidar el bienestar socioemocional de los estudiantes, esto es, “de los menores de edad”, sigue siendo un desafío grande para las adultos, que siempre buscan ser los primeros en la fila y, después “los más chiquitos”.

Por lo tanto, cuidar ese bienestar socioemocional de los estudiantes es un nivel de conciencia, en los adultos de nuestro tiempo, que saben el daño, a su propia generación si no buscamos con premura, de esa “bienestar”.

Los niños, necesitan a su alrededor, adultos maduros, empáticos, sensibles, con principios y conocimientos claros del desarrollo de los niños y, prestos a crear espacios educativos enriquecedores, apelantes, motivadores en medio de esta nueva realidad.

Los niños necesitan, adultos, MADUROS….es decir, generosos, organizados, estructurados, honestos, con iniciativa e innovadores. Adultos, que busquen formas de integrar a los padres, ahora sus asistentes educativos, en la enorme tarea de educar a una generación.

Si hemos tenido tropiezos en estos tiempos con gobernantes ignorantes, egoístas e insensibles, es porque ellos son el claro ejemplo de una “mala educación”. Algo pasó que no aprendieron ni lo más elemental sobre la ciencia, la salud, la economía. La pregunta: ¿Cómo es que tantos le siguen y los han llevado a las posiciones más alta de nuestro planeta para “dirigir”?

Los niños necesitan reflejarse en adultos COMPROMETIDOS. Ellos pueden enseñar a sus hermanitos, sus primitos, sus vecinitos, aunque sea por Zoom. Lo que ellos aprendieron bien lo pueden enseñar a otros. Enseñémosle a usar las redes sociales para educarnos, los unos a los otros.

En realidad, el miedo no es malo, si nos empuja a buscar espacios de seguridad emocional saludables, primero para los niños, desde los adultos.

Los adultos busquen en Dios, sus familias, esos principios fundamentales de la convivencia en comunidad, para juntos crear la protección emocional para desarrollar niños y niñas resilientes, amables, comprometidos, generosos e inteligentes cognitivamente, pero sobre todo emocionalmente.

Cómo vemos, nuestros líderes consideran fundamental hacerse cargo del cuidado emocional de la comunidad educativa. Desde los educadores es clave cuidarse para poder cuidar y vivir este tiempo en comunidades de confianza, compartiendo nuestros sentires, facilita el cuidado mutuo y vivir la pandemia de forma más integrada y sana.

Educar es cosa del corazón

Entrevista a Paz Rozen: “Educar es cosa del corazón”

4 agosto, 2020 in Conoce a nuestros Líderes, Educación, Entrevistas, Novedades, Nuestros Líderes opinan

Volvemos con la serie de entrevistas a nuestros líderes educadores. En esta ocasión, nos trasladamos a Buenos Aires, Argentina, donde nuestra protagonista es profesora de alumnos de distintas edades. Todo un reto. ¡Les invitamos a conocer a Paz!

¿Puedes contarnos brevemente quién eres y en qué trabajas actualmente?

Soy profesora de artes visuales. Actualmente trabajo dando talleres de arte en un colegio secundario salesiano a estudiantes de 17 años, en un centro educativo a niños de 6 a 14 ubicado en las villas de José León Suarez con el Padre Pepe y doy clases de tecnología en un secundario de adultos (CENS), ubicado en la misma zona.

¿Cuál ha sido tu trayectoria? ¿Cómo llegaste a trabajar en educación?

Cuando estaba en el secundario daba clases particulares para ayudar a mis compañeros con las materias; con ello me di cuenta que me gustaba la docencia y acompañar gente en el proceso, teniendo en cuenta sus singularidades. Como también me gustaba dibujar, pensé en unir esas dos pasiones en una sola y hacerme profesora de artes visuales. Luego comencé un voluntariado en la villa 21, ubicada en la ciudad de Buenos Aires, y allí comenzó mi trayecto en los barrios más vulnerables.

¿Cuáles son a tu juicio los principales desafíos de la educación en tu país?

En Argentina los desafíos se dan en la exclusión y expulsión de los estudiantes, lo cual sucede tanto por falta de recurso en las escuelas como por la vulnerabilidad social dada por los problemas económicos y por el narcotráfico. A esto se suman los bajos sueldos docentes, que en su mayoría obligan a tomar más horas o turnos, y genera desgaste en los trabajadores vinculados a la educación.

Si fueras ministra de educación ¿cuáles serían tus tres primeras medidas para mejorar la educación?

Como primera medida, actualizar los sueldos docentes para evitar que tengan que trabajar los tres turnos o doble jornada.  

También generar espacios dentro del horario escolar donde los docentes puedan planificar junto a otros pares y especialistas de otras áreas (psicología, psicopedagogía, nutrición), evaluar, buscar nuevas estrategias y acompañarse en el día a día, para poder formar comunidad.

Por ultimo organizar capacitaciones obligatorias en los espacios educativos dentro de los horarios laborales para implementar los diversos planes y estrategias didácticas que van surgiendo para mejorar la calidad educativa (Educación Sexual Integral, uso de TICS, estrategias de alfabetización).

¿Cómo te imaginas la educación en el año 2040 si las cosas avanzan hacia donde te gustaría?

Imagino una educación donde los estudiantes puedan trabajar en conjunto, manifestando su palabra y su mirada del mundo en pos de proyectos que los involucren y comprometan con el mundo donde viven, una educación enfocada en lo que los estudiantes son y necesitan hoy en día, y no en lo que pueden llegar a ser.

¿Qué valoras (o qué aprendizajes has tenido) de tu participación en el Programa Líderes transformadores de Fundación SM?

Lo que más valoro es conocer, tener contacto y conversar con personas que trabajan por la educación, en un presente y futuro mejor de todas partes del mundo, con perspectiva humana y con la ética del cuidado como bandera. Me da fuerza y esperanza en los momentos de mayor fragilidad. También me ayuda a pensar desde otras ópticas y realidades, pudiendo así conocer mejor las mías.

Más allá de tu labor educativa, cuéntanos tus principales intereses y hobbies:

Libro Favorito: “El arte de amar”, de Erich Fromm

¿Qué lees actualmente?: Retrotopía, de Zygmunt Bauman

Película favorita: Persépolis

¿Tienes algún hobby? ¿Cuál?:

Diseño de personajes, desarrollo de historias y cuentos.

Personajes que admiras ¿Por qué?:

Como artista, admiro a Benito Quinquela Martin, quien siendo pintor con su trabajo ayudo en su barrio, fundando escuelas, consultorios odontológicos y teatros, siempre teniendo en cuenta el barrio vulnerado donde transito su infancia, pintando en cada uno de los edificios murales.

Como docente, a San Juan Bosco, quien siempre sostuvo que la educación es cosa del corazón, dando claves para acompañar a los niños, niñas y jóvenes en sus trayectorias y necesidades, poniendo en el centro el amor y la amistad.

¿Cuál es tu lema?: “Educar es cosa del corazón”, lema que nos enseñó Don Bosco a quienes transitamos una casa salesiana. 

Para conocer más sobre Paz, se puede visitar su perfil de LinkedIn.


Rol docente

Entrevista a Gustavo Nakamura: «Sueño con una valoración real del rol docente»

31 julio, 2020 in Conoce a nuestros Líderes, Educación, Novedades, Nuestros Líderes opinan

¿Puedes contarnos brevemente quién eres y en qué trabajas actualmente?

Soy Gustavo Nakamura. Esposo de una gran mujer, Kathy, y padre de dos hijos maravillosos, Katsumi y Toshiro. Profesionalmente filósofo y educador. Actualmente, director del Centro de Innovación de Políticas Públicas, director de Kenmei Perú y director del Programa Hablemos de Educación en Red de Comunicación Regional.

¿Cuál ha sido tu trayectoria? ¿Cómo llegaste a trabajar en educación?

Mis inicios fueron cuando enseñaba para pagar mi carrera de educación. He pasado desde profesor de talleres extracurriculares a formar parte del equipo técnico del plan de gobierno de un partido político en Perú. La educación es una pasión para mí y he tenido la oportunidad de trabajar en distintos ámbitos y tener una mirada amplia del sistema educativo peruano.

¿Cuáles son a tu juicio los principales desafíos de la educación en tu país?

Creo que, como en muchos países de América del sur hay problemas comunes, pero en el Perú creo que se deben trabajar:

  • Tener muy claro cuál es el modelo de ciudadano que buscamos formar. Esto responde a la pregunta: ¿qué concepción de ser humano tenemos? Parece una pregunta muy filosófica, pero si no lo tenemos claro, ¿sobre qué construimos el modelo educativo?
  • Una verdadera alianza entre la educación privada y pública. Hay una lucha innecesaria cuando es un mismo país y ambas se complementan.
  • La descentralización aún es un gran problema en Perú. Nos falta desarrollar competencias fuertes en otras regiones; no todo puede ser la capital.

Si fueras ministro de educación ¿Cuáles serían tus tres primeras medidas para mejorar la educación?

Está respuesta no es nada fácil de responder, pues hay variables que hay que tener en cuenta.

Desde un punto de vista político es importante tener en cuenta a todos los actores y cómo es tu relación con ellos o cómo es la relación del partido del gobierno con las demás fuerzas políticas. Muchas veces se piensa solo técnicamente, pero se trata de un cargo político.

Técnicamente trabajaría la primera medida y contaría con un Consejo Nacional de Educación como lo tiene chile, en cuanto a competencias, que represente la diversidad del país. Para la segunda, sí propiciaría una alianza pública privada para cerrar brechas no solo a nivel de infraestructura sino también de desarrollo de capacidades. Me gustaría que la carrera Magisterial fuera mucho más atractiva, pero con mejores sueldos. Ahora, esto no depende solo del ministerio, sino de la economía y finanzas. En fin, queda mucho por hacer.

¿Cómo te imaginas la educación en el año 2040 si las cosas avanzan hacia donde te gustaría?

Sueño un contexto con una valoración real del rol docente; la tecnología al servicio de la educación y el estrechamiento de la brecha educativa. Con esto ya me daría por bien servido.

¿Qué valoras (o qué aprendizajes has tenido) de tu participación en el Programa Líderes transformadores de Fundación SM?

Muchos. Podría intentar resumirlo en el respeto y el cuidado del otro como ser que me complementa y me ayuda a trascender.

Como en otras entrevistas, ahondamos en las aficiones e intereses artísticos de Gustavo.

Libro Favorito:

Muchos. Leo desde Peter Senge en gestión, Ishikawa en temas de filosofía japonesa, hasta el cardenal Sarah en temas de fe y religión.

Película favorita:

Me identifico con el Ultimo Samurai

¿Tienes algún Hobby? ¿Cuál?:

Escuchar música y espero volver a hacer judo.

Personajes que admiras ¿Por qué?:

Juan Pablo II impactó mucho en mi vida.

¿Cuál es tu lema?:

Gabanbatte (significa Fuerza o adelante en Japonés)

Para saber más sobre Gustavo se puede visitar su perfil de LinkedIn, Facebook o Twitter.

educación pos-Covid

Claves para educar en tiempos de pandemia

9 julio, 2020 in Blogs, Educación, Novedades, Nuestros Líderes opinan, Nuevo paradigma educativo, Transformación educativa

Desde Fundación SM somos conscientes de que este tiempo de pandemia ​esta generando numerosas reflexiones y preguntas en las instituciones educativas y en los educadores en torno a la educación que queremos.

En esta ocasión abrimos este espacio de opinión a compartir las claves para educar en tiempos de pandemia, sin duda, esenciales en la construcción de una educación inclusiva y de calidad para todos y todas.

Recogemos a continuación las miradas compartidas por algunos líderes, miradas locales con lectura global que perfilan pistas de una hoja de ruta de la educación pos-Covid.

Loreto Jara Males. Chile

Desde mi experiencia impulsando políticas públicas para una educación de calidad en condiciones de equidad me animo a comentarles lo que creo son las claves para educar en tiempos de pandemia. 

Paciencia y serenidad: estamos viviendo una crisis de proporciones, que nos somete a mucho estrés e incertidumbre, dado que la pandemia exacerba las peores violencias que nuestros sistemas económicos y socioeducativos contienen, partiendo por la desigualdad.

Si el mundo está lleno de ansiedades y miedos, cada educadora, cada profe, cada maestro, tendrá que conservar la calma y ayudar a los demás a que la conserven. 

Hacerse protagonistas: es posible que sea este capítulo de la historia de la humanidad en que produciremos las transformaciones educativas que hace mucho tiempo venimos necesitando; y a cualquier educador/a coprometido/a, le resultará imposible restarse.

Vivimos un momento en que la escuela retoma su importancia, en que al profesorado se le valora y reconoce de una manera mucho más profunda, en que la educación vuelve a mostrarse como el engranaje clave que es en el fortalecimiento del tejido social que en sociedades como las de Latinoamérica se ha visto profundamente dañado.

Para hacer que esto sea una realidad sostenida en el tiempo sin quedarnos solo en el impulso inicial o la declaración de intenciones, necesitamos ejercer ciudadanía desde la escuela —aunque sea a distancia— y con todos los actores de la comunidad educativa. Para esto, más allá de las herramientas formales y curriculares con que cada centro educativo cuenta, el solo hecho de promover conversaciones entre estudiantes y/o colegas, permitirá practicar el pensamiento crítico, la empatía social y la creatividad, que son, entre otras, herramientas que nos permitirán transitar por esta época desde el empoderamiento y la participación.

Aprender lo más y mejor que se pueda: nunca antes habíamos conversado tanto de educación ni de cómo conseguir mejores aprendizajes, lo que convierte a este en un momento privilegiado para avanzar en didáctica —y herramientas digitales, sin duda-— en gestión de la diversidad, en integración de saberes y habilidades socioemocionales.

Como en todo aprendizaje, tendremos tropiezos y muchas dificultades, menos apoyos que exigencias e innumerables desafíos que no sabremos cómo abordar. Por lo mismo, paciencia y serenidad. A cuidarse y cuidarnos, que de esta saldremos con un espíritu renovado para avanzar en esa otra educación, posible y necesaria.

Sebastián Correa Duval. Chile.

Creo que una primera clave es la actitud de apertura, es decir, es momento de abrir nuevas posibilidades, de mirar con distancia el quehacer educativo de la escuela y preguntarse qué realmente hace sentido y qué no,  pensando en centrar lo educativo en nuestros estudiantes y su aprendizaje. Es tiempo para mirar con mayor libertad y para eso se requiere una actitud de apertura.

Una segunda clave es lo colaborativo. Hoy más que nunca se hace necesario reflexionar y ser y hacer en conjunto, aprendiendo unos de otros, sobre todo para hacer frente comunitariamente a la incertidumbre y a este tiempo tan novedoso y desafiante.

Una tercera clave sería funcionar en «modo beta«, es decir, comprender lo que hacemos y creamos como un constante ensayo, aprendizaje y mejora, integrando la retroalimentación de los estudiantes sobre lo que hacemos como parte fundamental para mejorar nuestra práctica, y este modo beta debe ser permanente e integrar los errores como parte del aprendizaje. 

Considero que si sumamos la actitud de apertura, el trabajo colaborativo y funcionar en modo beta, el resultado puede ser una buena base para promover cambios profundos en educación y avanzar hacia un Nuevo Paradigma Educativo, con los educadores como diseñadores de experiencias de aprendizaje y por lo tanto, protagonistas de este cambio.

Emperatriz Montes. Colombia

Con la presencia del COVID 19 en el mundo, las escuelas de acuerdo a sus contextos y realidades han venido reestructurando y replanteando didácticas producto de la misma distancia y virtualidad, especialmente producto de la necesidad de que el conocimiento y la información que llegue, sea significativa a todos los estudiantes y familias.

Priorizar el SER sobre el saber, ha sido el primer ejercicio pedagógico en esta nueva escuela. Hacer especial énfasis en la ética del cuidado, énfasis sobre cómo afrontar situaciones difíciles, toma de decisiones, recuperación de la autoestima, procesos de comunicación asertivas y resolución de conflictos, prioritariamente, son las habilidades para la vida que se han venido fortaleciendo en todas las actividades propuestas con la Comunidad Educativa.

Dentro del fortalecimiento del SER, se encuentra el saber hacer; en la Institución Educativa CDR, como colegio agropecuario, resaltan con gran valor los conceptos de seguridad alimentaria.

Por ello, nuestras familias CEDERISTAS actualmente implementaron el proyecto huerta casera como proyecto transversal y de extensión del propósito institucional sobre recuperar el valor del SER. Cultivar, transformar, consumir y hasta comercializar, son aprendizajes significativos para las familias en tiempos de cuarentena.

Sin embargo, el proyecto genera espacios que fortalecen el trabajo en equipo, la concertación de las actividades para la toma de decisiones (Que sembrar, cada cuanto), la tolerancia al fracaso, la comprensión frente a que el trabajo genera frutos y que esos frutos no siempre se dan, aun con mucho esfuerzo. La huerta escolar —casera—, es una propuesta que permite fortalecer las habilidades para la vida y la transversalización de las áreas del conocimiento.

El diseño de las estrategias didácticas implementadas debe prioritariamente vincular el contexto, situación que permite conocer con mayor cercanía aun en la distancia, las realidades de las familias que integran la Comunidad Educativa.

Conocer las realidades permite darle otro sentido y construir en equipo nuevas formas de aprender y enseñar.  Convertir las dificultades (realidades socioeconómicas de las familias) en oportunidades,  potencia el avance de los procesos académicos a pesar de las adversidades actuales porque exige a los actores involucrados asumir con resiliencia sus realidades y desde ellas proyectarse y construir nuevos caminos que les permita avanzar.

Para qué enseñar: Para incidir en el mejoramiento de la calidad de vida de los estudiantes y sus núcleos familiares

Las familias CEDERISTAS, por ser en su mayoría población vulnerable, necesitan sentir la presencia de la Institución Educativa como soporte en la construcción de su proyecto de vida; la escuela se ha convertido en el espacio no solo geográfico, que permite a las familias la posibilidad de soñar y proyectarse, aspecto que hasta hace poco consideraban, no era posible.

Este vínculo que se ha fortalecido desde la distancia, ha logrado mayor cercanía entre el maestro y el estudiante, mediando en las relaciones interpersonales que establecen con su entorno.

Se aprende, se enseña y acompaña, en el proceso de recuperación emocional y social de las familias CEDERISTAS, logrando crean en sí mismas, en sus potencialidades y en la posibilidad de construir un mundo mejor desde la escuela, teniendo en cuenta que es ésta, la que nos permite alcanzar las transformaciones sociales que se requieren para hacer de éste mundo un mejor lugar para vivir.

Rubén Darío. Colombia

Vivíamos la modalidad virtual como algo que supondría un resquebrajamiento del rol de los docentes. Cualquiera podría ocupar su lugar asomándose a una pantalla y colmando a los estudiantes con rutas digitales para cumplir con determinados programas educativos.

Sin embargo, ha ocurrido lo contrario: esta encrucijada ha multiplicado el protagonismo de los docentes porque ha sido su pasión lo que ha podido garantizar el acto educativo.

Primera clave: el maestro ha mostrado, con humildad, su fragilidad frente al dominio y manejo de las plataformas virtuales. Es necesario, ¡urgente!, capacitarse no sólo en el dominio de la “web” sino en cómo sacarle total provecho e involucrar a sus estudiantes.

Segunda clave: se requiere un maestro que ame su oficio y entienda la dimensión humana de su papel que ahora se ha extendido al corazón de los hogares. No es un secreto que los padres de familia han recobrado un rol que se había desdibujado al cederlo a la escuela o al facilismo de tener a los niños y jóvenes conectados a dispositivos electrónicos.

Tercera clave: los maestros deben tener, como nunca, una comunicación fluida con sus estudiantes y cercana con los padres de familia. En ambos casos el maestro debe mostrar que lo que ofrece “su área” está en conexión con la realidad del mundo, con los proyectos de vida de los estudiantes, con sus proyecciones para salir, hacer algo con esos aprendizajes y ser útiles a las comunidades local o nacional de las que hacen parte. Tener el suficiente tacto y pericia para despertar y mantener el interés de los estudiantes y para ello es imprescindible que centre sus proyectos de aula en problemáticas reales, que deben ser interdisciplinarios y culminar con una evidencia de lo que los estudiantes pudieron hacer con lo aprendido.

En cualquier modalidad: virtual, presencial o de alternancia, los maestros deben ser lectores de un mundo que, un punto inusitado de su historia, clama por dignificar la vida en el planeta, resguardando sus latidos.

Norberto Cervantes. México

En primer lugar, considero que los educadores debemos ser conscientes de que vivimos y/o viviremos para un cambio sin precedente, luego entonces, poder concientizar a las nuevas generaciones para vivir ese cambio.

Esto implica fortalecer el área socioemocional de los agentes educativos e incluso incluir la denominada inteligencia espiritual (no religiosidad) que, a pesar de las vicisitudes el espíritu de lucha, ánimo, motivo, fuerza, aliento, paciencia, entre otros, no deben doblegarse.


Segundo, como educadores no podemos discriminar o minimizar a los estudiantes que no cuentan con las herramientas tecnológicas para elaborar las diferentes actividades de aprendizaje sugeridas por algunos de sus maestros; en otras palabras, no debemos permitirnos tener estudiantes invisibles tecnológicamente hablando.

Por el contrario, nuestros pupilos que no cuentan con dichos apoyos, sea cual sea su condición, como educadores por el deber ser de la función de ser maestro y por el gran compromiso social que representa serlo, estamos obligados a que todos aprendan y el maestro debe saber el cómo, porque es creativo, imaginativo, inventor, sabio, incansable, luchador y líder del grupo que a pesar de la distancia, él es el guía.

Margarita Pérez. México

Las experiencias educativas durante el confinamiento, han supuesto en muchos casos, un gran retroceso educativo: volviendo al formato tradicional con un profesor que da clase (a través de un medio electrónico) y un alumno que recibe, “aprende”.

Nada más lejos del verdadero aprendizaje, en donde la relación con los otros es la que posibilita construir, apropiarse, resignificar.  

Así, considero clave para la educación en tiempos de pandemia la búsqueda de relación, con la cultura escrita, la cotidianidad, la comunidad cercana.

El encuentro con los otros, a través de diversos recursos, pero el verdadero encuentro con el otro, con lo que piensa, pero también con lo que siente, con lo que sueña. Solo posibilitando el encuentro podremos verdaderamente educar.

En este sentido, se requiere de estrategias que trasciendan la comunicación unidireccional del profesor con el alumno para posibilitar la relación del alumno con su comunidad; la comunicación del alumno con sus compañeros, a través de los medios electrónicos o retornando a los medios tradicionales (si es necesario volver al correo); la relación del alumno con la cultura escrita, descubriendo lecturas y autores significativos; la relación del alumno con la realidad, a través de preguntas y trabajo por proyectos.

Verónica Valle Guzmán. México

El AMOR siempre es la clave para educar, acompañar o formar, no importa lo que suceda alrededor de nosotros.

El amor es el motor que impulsa todas nuestras acciones sean formativas o de acompañamiento; es el por qué y el para qué.

El amor que se traduce en la PACIENCIA, para aclarar una y otra vez, para conducir por el mismo camino las veces que sea necesario…

El amor te permite resistir ante la adversidad con fortaleza. Cuando el amor es la clave principal para educar siempre te llevará a la VERACIDAD.

En estos tiempos de incertidumbre, de miedo, de pérdidas, hay que enseñar a vivir la verdad. Evitar disfrazar la verdad con toques sensacionalistas, o con sentido derrotista… nada es castigo “divino”, no es terrorismo… hacer ver a la pandemia como lo es… una enfermedad que ha afectado a todo el mundo y que tendrá solución a su tiempo y que necesitamos unos de otros para ayudarnos, para demostrar el amor.

Finalmente, otra clave es la RESILIENCIA, ante el dolor y la pérdida debemos tener la capacidad de “rehacernos” de volver a empezar, con fe, amor, libertad, humildad. La grandeza del hombre se ha visto debilitada por un “ser microscópico”. Es necesario pues aprender a reconocer nuestra debilidad, nuestra pequeñez para que podamos levantarnos con ánimo, con optimismo y alegría; aprender a ver los grandes retos como aliados, no como enemigos.

De una “roca” puede salir una “Piedad”.

Blanca M. Colón. Puerto Rico

Mis niños son 14 varoncitos que han vivido experiencias traumáticas en sus hogares, de tal magnitud, que han tenido que ser rescatados de sus casas.

Cuando los recibimos, ademas de sus heridas “visibles”, las “invisibles son más”. La más seria, su capacidad de relacionarse con personas buenas y confiables. Por tanto, su “oportunidad” para comenzar esa “sanación” muchas veces se va a dar en la escuela. Es, desde ahí, que más casos de maltrato se reportan en nuestra isla. Por tanto, la pandemia les ha privado de se ambiente, quizás seguro, en el que puede aprender a amarse y amar.

¿Las claves?

Ser educadores con vocación. Si tienen la pasión por educar, buscarán las formas más creativas para educar a sus alumnos, no solo por internet, sino llegar a su corazón de alguna manera. Para eso tienen que tener la flexibilidad mental, para adaptarse, transformarse.

El problema… lo que yo llamo los “obreros de la educación”.

Son seudo maestros o maestras…. Buscan y encuentran mil excusas para no hacer su trabajo. Envían a sus estudiantes “unos módulos” y ni se ocupan de si los hicieron o no. Si los papás no andan listos, ponen las notas que les viene en gana. Otros, cargan a los padres con tanta tareas para realizar con los niños, que hasta los papas se preguntan “si es educativo”, Algunos van a todas las marchas de protestas, pero no van con el mismo entusiasmo al salón de clases.

Están arruinando a generaciones, pero como son expertos en sus derechos, los dejan ahí, como cáncer sin tratar.

Eso es lo que hemos visto y experimentado…. en los tiempos de COVID-19 en Puerto Rico.


Aprendizajes pandemia

Aprendizajes en tiempos de pandemia. Los Líderes opinan

4 junio, 2020 in Blogs, Nuestros Líderes opinan

¡Inauguramos una nueva sección de nuestro blog!

La excepcionalidad de la situación actual está generando una reflexión profunda en torno a la educación, formal y no formal.

Y nuestros Líderes son parte protagonista de esta reflexión. Cada uno desde su contexto, enriquece este proceso de redefinición de la educación.

Arrancamos este apartado con una pregunta que probablemente se hagan los educadores de todo el mundo.

¿Cuáles son los principales aprendizajes que estamos teniendo en la educación (formal o no formal)  a partir de este tiempo de pandemia?

Paz Rozen (Argentina)

Los principales aprendizajes que estamos teniendo como sistema educativo rondan en el foco que se le da a la misma a nivel narrativo.

grayscale photo of man and woman holding their hands
  • Siempre se ha dicho que la principal tarea de la escuela es educar, pero vemos cómo ahora lo que más nos falta y/o extrañamos es el contacto y la comunidad de contención que se forma en la misma.
  • También aprendemos (o reconfirmamos) cómo aquellas materias dejadas de lado o tachadas de poco serias hoy son las que más nos ayudan a afrontar lo que sucede respecto a la cuarentena y al encuentro profundo con el interior de cada uno: pienso especialmente en los lenguajes artísticos y corporales.  
  • Nos invita a reformular la definición de escuela, educación y sus funciones, más allá de los contenidos y conocimientos, poniendo en el centro la ternura, el amor y la comunidad, acercándola más a la vida y a las necesidades humanas de quienes habitan en ella.

Rubén Darío (Colombia)

Los aprendizajes son muchos.

En primer lugar hemos demostrado la capacidad de reinventarnos que tenemos los maestros y las instituciones educativas, especialmente para adecuarnos y aprovechar los recursos tecnológicos, corresponder a las expectativas de nuestros estudiantes y dar continuidad a nuestra labor pedagógica.

Ha servido para evidenciar que los niños y jóvenes infrautilizan la disponibilidad de la información y de las plataformas digitales y que no era del todo cierto que “venían con el chip instalado”; también los estudiantes se han visto abocados a conocer las enormes posibilidades que brinda este universo informático.

Por otro lado, recuperamos el espacio vital de la casa con los saberes que gravitan en el entorno familiar y que se habían diluido por cuenta de la premura moderna.

Estimulamos el retorno de rituales sencillos como escuchar relatos, compartir recetas, consumir alimentos saludables y un espacio de encuentro y orientamos posibilidades para que las artes se convirtieran en la posibilidad creativa de enfrentar los temores, las inquietudes y las preguntas que afloran en esta época de encierro.

Finalmente considero que el principal aprendizaje es que nada reemplaza el contacto humano —la figura del docente— el saludo cotidiano, la lectura del rostro de nuestros niños y jóvenes y la charla amena que brota en un salón de clase.

Coral Morales (México)

Uno de los primeros aprendizaje ha sido diseñar mecanismos eficientes para dar atención de calidad a los y las niñas que no tienen la oportunidad de acceder a los programas educativos en línea que el sistema educativo elaboró para dar mayor cobertura durante la contingencia.

La ausencia de servicios como internet y la telefonía celular así como otros medios de comunicación, evidencian que las condiciones de asimetría económica y social son determinantes, no solo en la vida cotidiana sino en situaciones emergentes.

Por otro lado, la homogeneización de estrategias de atención educativa nuevamente disponen de los libros de texto y los contenidos de los programas de estudios como únicos auxiliares didácticos.

Se  deja de lado la diversidad de procesos y situaciones de aprendizaje en el contexto doméstico.

La casa no es la escuela, pero si un espacio donde los padres/ madres/ hermanos mayores pueden gestionar aprendizajes esperados y detonar una infinidad de aprendizajes inesperados.

Analuci Ayora (México

Destacaría entre las principales enseñanzas de este tiempo:

  • La urgencia de visibilizar a grupos y personas a quienes históricamente dejamos de mirar y que por ello su derecho a aprender ha sigo desatendido.
  • Por otro lado, la importancia de pensar primero en los más desfavorecidos —niños, niñas y jóvenes sin internet, televisión abierta, a veces ni radio— cuando se vaya a diseñar cualquier estrategia educativa. O en quienes viven en un entorno de violencia y desatención, a quienes queremos que aprendan en una lengua distinta a la suya. 

Margarita Pérez (México)

La Pandemia ha dejado claro que somos vulnerables, como sujetos; mas aún, que nuestras instituciones también lo son.

Los sistemas educativos como los conocemos ya no podrán operar después de esta pandemia, requieren reconstruirse desde lógicas distintas. 

Un aprendizaje central es el relativo a lo que se requiere aprender, dado que el confinamiento nos ha permitido identificar la necesidad de reconocernos a nosotros mismos, mirarnos y sentirnos, colocando en el centro del aprendizaje la condición vital y el contexto más cercano: la familia.

Y con ello, los aprendizajes centrales más allá del conocimiento formal, los relativos a la vida cotidiana, los sentimientos y la relación con la familia.

Asimismo, es menester reflexionar sobre la forma de aprender: las estrategias y metodologías que usamos en las escuelas y su relación con el entorno; imposible volver a marginar a las familias a quienes se les ha adjudicado el papel de educadores, o cuando menos apoyo docente durante el confinamiento.

Y en ese aspecto, destaca la necesidad de trabajo en comunidad, definiendo desde ésta contenidos y mecanismos educativos, dejando de lado la idea de una institución educativa definida desde la política educativa dominante.

Conclusión

Para finalizar esta primera entrega, podemos afirmar que, a pesar de los distintos contextos desde los que nos hablan nuestros líderes, cuestiones como la necesidad de contacto humano, el valor de la familia y del hogar y de la relevancia de la comunidad son temas transversales al mundo de hoy. Cuestiones que nos acercan aún más.

Entrevista a Lilia Calmet

«No es lo mismo vivir que honrar la vida». Entrevista a Lilia Calmet

2 marzo, 2020 in Conoce a nuestros Líderes, Educación, Entrevistas, Políticas públicas

En esta nueva entrega de entrevistas a nuestros Líderes, conocemos a Lilia Calmet, madre de dos niñas y educadora peruana .

Hasta el pasado diciembre Lilia ejercía como asesora pedagógica de la Viceministra de Gestión Pedagógica Ministerio de Educación. En la actualidad, trabaja en Centro de formación profesional docente, en el que están a punto de iniciar una Escuela Pedagógica (de formación docente inicial), que dirigirá Lilia.

¿Cuál ha sido tu trayectoria? ¿Cómo llegaste a trabajar en educación?

Estudié Historia (Humanidades), y posteriormente comencé a formar parte de una ONG que discutía sobre qué debería trabajarse de Historia en la escuela para formar pensamiento y conciencia histórica. En ese trabajo una docente me comentó que con qué seguridad hablaba del aula si yo no había sido nunca docente. A partir de este comentario busqué trabajo en una escuela (privada) para tener la experiencia. Terminé trabajando en aula durante 21 años (me enamoré del trabajo).

Paralelamente trabajé capacitando maestros e hice una licenciatura en Educación. Desde el 2012 al 2016 trabajé como asesora pedagógica en el Ministerio de Educación (varias direcciones de Educación Básica y de Desarrollo docente). Luego entre 2016 y 2019 trabajé en una Fundación dirigiendo un proyecto de mejora de clima escolar: “Mejor clima, mejores aprendizajes”. Adicionalmente, realicé una maestría en diseño y gestión curricular.

2. ¿Cuáles son a tú juicio los principales desafíos de la educación en tu país?

Creo que son varios:

  • Revalorar la carrera docente
  • Mejorar la formación inicial y en servicio de los docentes
  • Hacer de las escuelas lugares más acogedores y de calidad.
  • Lograr equidad en la educación
  • Redefinir muchas de las prácticas en la Escuela, sobre todo en la Secundaria.

3. Si fueras ministro de educación ¿Cuáles serían tus tres primeras medidas para mejorar la educación?

  • Generar programas de cultura escolar para potenciar convivencia y ciudadanía, vigencia de derechos, cambiar paradigmas de docentes. Sé que es algo de muy largo plazo.
  • Promover programas de capacitación docente de largo plazo (lo cual significa generar políticas curriculares de Estado y que se sostengan en el tiempo).
  • Impulsar campañas comunicativas en sociedad para lograr imaginarios comunes con madres y padres de familia para trabajar en la escuela con enfoque de igualdad de género, de derechos, entre otros.

4. ¿Cómo te imaginas la educación el año 2040 si las cosas avanzan hacia donde te gustaría?

Escuelas que logran formar con calidad y equidad. Que apoyan el desarrollo ciudadano y fortalecen a los y las estudiantes con competencias que les permitan afrontar los desafíos de este siglo (que irán creciendo y cambiando); sin descuidar el desarrollo personal y la búsqueda de su felicidad.

5. ¿Qué valoras (o qué aprendizajes has tenido) de tu participación en el Programa Líderes transformadores de Fundación SM?

  • Me permitió conocer personas valiosas, en muchos casos, diferentes a mí, pero que enriquecen mis ideas. Conocer otras experiencias que llevaron a pensar mi trabajo de ese momento.
  • Los talleres que realizamos en el 2016 realmente me permitieron mirarme a mí misma, pensar en el desarrollo personal y socioemocional.
  • La posibilidad de formar parte de una red educativa.

Más allá de su labor educativa, le preguntamos a Lilia por sus principales intereses y hobbies:

  1. Libro o libros favoritos:
  • El hombre que amaba los perros; Cien años de soledad; La Guerra del fin del mundo
  • De historia: La historia de la Revolución Rusa de Trotsky
  • ¿Qué lees actualmente?: Estoy por comenzar a leer un libro de cuentos: Vino para contarnos. Historias para celebrar el vino.

2. Película favorita

Difícil. No tengo ninguna en mente.

3. ¿Tienes algún Hobby? ¿Cuál?:

Nada sistemático. Últimamente me interesa la respiración, la meditación, el baile auténtico

4. Personajes que admiras ¿Por qué?:

Difícil pensar en un personaje en particular. Quizá a todas las madres que no desistieron de buscar a sus hijos desaparecidos en la época del terrorismo. Por su fuerza, su tenacidad, su perseverancia, diría que su amor.

5. ¿Cuál es tu lema?

No tengo uno, pero quizá una canción que canta Mercedes Sosa me ayudaría a decir lo que me hago recordar a mi cada cierto tiempo: Honrar la vida, “porque no es lo mismo que vivir; honrar la vida; darle a nuestra propia libertad, la bienvenida”

Para conocer más sobre Lilia, se puede visitar su perfil de LinkedIn, su página de Facebook o esta entrevista que le hicieron en un programa televisivo sobre educación:

Entrevista

«A vida quando bem vivida é longa». Entrevista a Cleuza Rodrigues Repulho

13 febrero, 2020 in Conoce a nuestros Líderes, Entrevistas

En esta nueva entrevista charlamos con la líder Cleuza Rodrigues Repulho, profesora, consultora de la Fundación Lemann y el Instituto Arapyaú.

Read the rest of this entry →
Puerto RIco

“¡Ay de aquel hombre que no aprenda hoy más que ayer!”

3 febrero, 2020 in Conoce a nuestros Líderes, Transformación educativa, Transformación social

Entrevista a Blanca Colón

Volvemos a nuestro ciclo de entrevistas con nuestra líder puertorriqueña, Blanca Colón, directora ejecutiva  directora ejecutiva del Centro de Acogida y Sosten Agustino, (C.A.S.A.) de San Agustín del Coqui, Inc. en Puerto Rico.

1. Háblanos de tu trayectoria vital y profesional.

Soy hija adoptiva de un soldado puertorriqueño, Aldo A. Colón, y, Blanca L.M. Rodríguez —ambos fallecidos—, que vivieron en Panamá durante seis años.

2. ¿Cuál ha sido tu trayectoria? ¿Cómo llegaste a trabajar en educación?

Creo que desde que tengo uso de razón amo la educación. Mis padres nos compraron la Enciclopedia Británica a mi hermana y a mí, para cuando fuéramos a la universidad (¡tenía dos años!). ¡Mis primeros estudiantes fueron mis muñecas!

En el colegio, además de sustituir a maestras cuando faltaban, (tenía 13 años), daba clases de guitarra, cuatro, mandolina y acordeón. Tuve la oportunidad de estar en escuelas que me impactaron grandemente y maestras/maestros que atesoro. Mi padre, además de voraz lector, era como “un libro de los porqués”. Mi madre nos leía cuentos.

Aunque por dentro me siento “maestra”, nunca estudie educación, porque no me gustó el ambiente de los pedagogos de Puerto Rico: muchas huelgas, mucho Lenin y Marx, pero poco compromiso con los niños. Terminé estudios universitarios en la Universidad Sagrado Corazón de Jesús en Puerto Rico y estuve 12 años de misión entre Perú y República Dominicana.

En Puerto Rico, los últimos 27 años que llevamos trabajando con el Gobierno con el Departamento de la Familia, ha trabajado en la educación de, además de los niños, de los trabajadores sociales (10.000), de padres de crianza, adoptivos y biológicos (10.000); hemos creados Programas de Reunificación Familiar, y otros más. Siempre he estado “educando, formando”.

3. ¿Cuáles son a tu juicio los principales desafíos de la educación en tu país?

La despolitización y la sindicalización de la educación. Estos movimientos han matado la vocación del maestro. Se ha creado una cultura de protesta y se ve la educación como un medio para fines que tienen poco que ver, con el desarrollo de las capacidades del niño y adolescente para que sea libre.

Asimismo, la escuela privada ha perdido su visión y misión fundacional y se se ha centrado en trabajar solo la parte intelectual para que los niños puedan ir a las grandes universidades de Estados Unidos. Creo que Puerto Rico, con un presupuesto de 4 mil millones en educación, solo tiene 90 días lectivos por semestre, las escuelas no disponen de materiales educativos y ahora mismo, debido al último sismo que afectó la isla están prácticamente inservibles.

4. Si fueras ministro de educación ¿Cuáles serían tus tres primeras medidas para mejorar la educación?

  • Buscar medidas legislativas donde el Secretario de Educación fuera elegido por un Consejo de Educación Superior durante 10 años.
  • Crear con los educadores de los deferentes niveles un proceso para desarrollar una filosofía educativa, atemperada a nuestra rica herencia educativa.
  • Generar un proceso donde los educadores fueran escogidos por competencias, de acuerdo al nivel que van a enseñar y en consonancia con los principios y estrategias que emanaran de esa filosofía educativa.

5. ¿Cómo te imaginas la educación el año 2040 si las cosas avanzan hacia donde te gustaría?

Un mundo donde los hombres y mujeres de esa fecha, que los tenemos hoy, tengan la capacidad, los conocimientos, las destrezas investigadoras, la honradez y el compromiso de crear una sociedad donde se cuide al ser humano, en cualquier etapa de vida que se encuentre, y el ambiente donde vive con una visión global.

6. ¿Qué valoras (o qué aprendizajes has tenido) de tu participación en el Programa Líderes transformadores de Fundación SM?

La ética del cuidado: tenemos que trabajar la mente, las emociones, el cuerpo, el ambiente social en la que vivimos. Un ambiente social que abarca el globo terráqueo y, en un futuro, los mundos que encontremos.

7. Por último y, como en cada entrevista, nos exploramos los gustos literarios y cinematográficos de Blanca, así como sus intereses principales:

Libro Favorito:

¿Qué lees actualmente?: En este momento “neuroaprendizaje” y de educación especial. Cuando dispongo de tiempo libre: Down Brown, ciencia ficción y ¡obras de tecnología de MAC! Me fascina la filosofía.

Película favorita:

ET, El Rey León, Ben Hur.

Hobbies

La guitarra; armar cosas pequeñas; leer, dibujar, pintar.

Personajes que admiras. ¿Por qué?

Albert Schwitzer; Gandhi; Madre Teresa de Calcula; Eugenio María de Hostos; Papa Francisco; Juan Pablo I; D. Bosco; Francisco de Asís.

Los admiro porque “SE ATREVIERON”.

Lema:

“Hay de aquel hombre que no aprenda hoy mas que ayer”. (Me lo decía mi papá).


Para conocer más sobre el trabajo de Blanca, te invitamos a leer el último artículo de Blanca para el blog de Líderes Transformadores: Niños institucionalizados. ¿Falacia nominal?

entrevista

Entrevistamos a Coral Morales Espinosa: «La educación es la ruta para lograr el buen vivir».

10 octubre, 2019 in Conoce a nuestros Líderes, Entrevistas

En esta nueva entrevista que presentamos hoy conocemos a Coral Morales Espinosa, maestra mexicana en investigación educativa y doctora en educación y participante de la primera edición del programa. Read the rest of this entry →