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Presuntos implicados

Presuntos implicados

Como muchos en el último tiempo, partí desde Santiago de Chile el 2016 a visitar experiencias educativas innovadoras en Madrid, Barcelona y el País Vasco. Buscaba respuestas a interrogantes: ¿cómo habían abordado la inclusión y la atención de la diversidad en el aula y en la escuela?, ¿cómo desarrollaban trabajo colaborativo tanto de alumnos como de profesores? y ¿cómo utilizaban la tecnología de una manera acorde a los tiempos y la generación actual?

La contundente respuesta recibida fue radical en su objetivo y gradual en su desarrollo. Requería desaprender formas de enseñar ya obsoletas e instalarse paulatinamente en un nuevo paradigma donde los y las alumnas son protagonistas de su aprendizaje, se fomenta la creatividad, el pensamiento crítico y la interioridad y los docentes pasan a ser diseñadores de experiencias significativas de aprendizaje para sus estudiantes. Y lo más importante, la necesidad, la urgencia y el desafío de “implicar” a alumnos y profesores.

Esta palabra “implicar” resonó profundamente en mí. No es querer, no es comprometerse, no es participar, no es ser responsable, es todo eso y mucho más, es Ser Parte. Tiene que ver con el Ser, tiene que ver con el Ser con otros en el mundo. Solo desde ahí podemos construir una nueva educación, que entusiasme, que maraville, donde todos sin exclusión sean parte, todos estén implicados.

A mi regreso encontré en mi país muchas propuestas, debates e ideas sobre innovación educativa. ¿Qué pasó en un par de meses? ¿Se alinearon los astros? ¿Nuestro sistema educativo estaba en un nivel de maduración o de crisis, como se le quiera ver, que hizo surgir la urgencia de cambiar, de innovar en la manera en que estábamos enseñando?, ¿Esto será una moda pasajera o un viaje sin retorno?

No lo sabemos. Lo único claro es que la posibilidad de lograr un cambio real y no superficial, un cambio permanente y no un fogonazo sin destino, está en que profesores y alumnos se “impliquen” de verdad en esta tarea.

De esta premisa nació el proyecto “Escuela de Aprendizaje Colaborativo”, propuesta profunda realizada en Chile desde inicios de 2017 entre la Fundación Centro de Innovación de Educativa, Jesuïtes Educació de Barcelona y Fundación SEPEC de la Vicaría para la Educación de Santiago.

El 23 de agosto pasado se graduaron los primeros 196 profesores que participaron durante un año y medio en la Escuela. Comprobamos maravillados lo que son capaces de hacer nuestros educadores cuando se les da el protagonismo y se implican de corazón en la educación  de sus estudiantes.

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